Con todo lo que está pasando, es difícil, y a la vez se torna necesario, seguir con la vida como si tal cosa. Lo que está ocurriendo en Gaza es una masacre masiva, inconcebible que esté pasando al mismo tiempo en que al otro lado del mundo nos despertamos en nuestro piso más o menos arreglado, nos duchamos, abrimos nuestra nevera llena para desayunar y vamos a trabajar. Y no hablo de partidos, de culpables o de política: hablo de Humanidad. Es inconcebible que sepamos lo que está ocurriendo en muchas partes del mundo, que es atroz. Asesinatos de niños, ancianos, de toda la población, y aun nos paremos a debatir quién tiene la culpa de que eso esté pasando. Lo que debería ocurrir es que, al margen de las razones por las que se ha llegado a ese punto, eso NO pasase. Los gobiernos actuasen. La gente protestase y no cupiera en ninguna mente humana el dejar las cosas tal cual. Lo que no puede ser es que vivamos en la contradicción de condenar por ley a los asesinos en la mayoría de países pero cuando lo hace el estado, es legítimo matar. Porque la guerra es la guerra, qué se le va a hacer. Me explota la cabeza.
Me explota la cabeza con lo que está ocurriendo en Valencia. Me explota la cabeza como los responsables de los gobiernos autonómicos y del Estado central estén actuando de esta forma tan irresponsable, inhumana.
Me explota la cabeza con todas las noticias que nos bombardean en los medios, eso sí, solo por un período corto de tiempo antes de pasar al próximo boom. Que ya nadie se acuerda de las mujeres afganas, de Ucrania, de tantas otras catástrofes y guerras que ni salen en los telediarios. Nos pillan demasiado lejos, o no importan tanto. Qué más da. Y a la vez se hace irremediablemente necesario desconectar y seguir con una vida rutinaria, sin atormentarse por la impotencia del que se sabe inútil. Para no acabar sumidos en la tristeza absoluta, en la falta de fe en la Humanidad. Con mayúscula.



Replica a Etapa introspectiva – Monete y Mariflor Cancelar la respuesta