Nos tratamos bien

Me gusta le época que estamos viviendo, y seguramente me guste muchísimo más las venideras, entre otras muchas razones por ésta: la humanización de todas las esferas. Está ocurriendo.

Como ya he comentado alguna vez por aquí, soy certificada en Disciplina positiva y he hecho algunos talleres sobre educación respetuosa. Porque para mí hay algo no negociable: nos tratamos bien.

Y más, a mis hijas y en mi familia. Como dice el cuento de Lucía Serrano: Nos tratamos bien, y ésa es la norma principal y transversal en todas las esferas. Eso pasa por hablarnos bien, tratarnos con respeto, y por supuesto pasa por la eliminación total de la tan normalizada violencia hacia los niños. Parece sencillo, tratarnos bien. Pero en la práctica no lo es tanto, porque tenemos instauradas convenciones sociales y distorsiones de lo que está bien y es aceptado socialmente, y lo que no. Recientemente hemos aprendido que pegar a tu pareja no está bien (hasta hace no mucho se escuchaba lo de «la maté porque era mía»). Ahora estamos en camino de aprender que pegar a tus hijos, tampoco.

Nos tratamos bien, y eso también pasa por el terreno laboral. Obsoletas están quedando las antiguas armas de poder del buen jefe: el miedo, los gritos, el semblante serio y amenazante, las represalias. Poco a poco nos acercamos a lo que ahora llaman «líder», que no es más que la humanización del/la jefe/jefa: la persona que maneja un equipo con respeto y empatía, preocupándose por las necesidades de su equipo y encontrando la forma de apoyarles de la mejor manera. Ahora se empieza a valorar las denostadas «soft skills», ya no cala tanto la imposición y dictadura como formas de liderazgo y se valora algo tan básico que nos ha costado verlo: es mejor que nos traten con respeto. Así, en general. Para nuestro propio bienestar, pero también para la productividad. Para todo.

Nos tratamos bien, también a nosotros mismos. Mucho se habla ahora de la importancia del autocuidado, de la necesidad de hacer deporte, de mirar con ojo crítico nuestra alimentación. La producción de cerveza 0,0 (¡incluso en España!) ha incrementado un 20% año a año según la Oficina Europea de Estadística conocida como la Eurostat. Nos estamos cuidando más por fuera y por dentro, las terapias psicológicas son ahora más un bien de lujo que un estigma «para los locos».

Nos tratamos bien también aplicado al planeta, aunque en temas de ecologismo y desarrollo sostenible aún nos quede tanto, tanto por hacer (y sobre todo al más alto nivel).

Pero estoy contenta. Me gusta esta dirección. Me gusta la idea de que Monete y Mariflor crezcan en una cultura más humanizada, en la que les traten, traten a los demás y a sí mismas, bien. Como norma número uno.

Y es que algo que parece tan fácil, nos está costando mucho conseguirlo… Pero estoy 100% segura de que llegaremos.

Deja un comentario